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Estudio de RGX y FedEx sobre pymes: hay que educar para exportar
La Red Global de Exportación (RGX) realizó un informe patrocinado por Federal Express en el cual quedó claro el desconocimiento de las pymes con respecto a la dinámica del comercio exterior.
El estudio fue difundido por la agencia de noticias Télam, y abarcó a 101 pymes exportadoras de diferentes rubros, el 70 por ciento de las mismas con sus sedes en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
Entre las respuestas más reveladoras del informe, se encontraron los siguientes datos:
- Muchas empresas no están inscriptas como exportadoras y no conocen la reglamentación de los trámites aduaneros.
- Las exportaciones realizadas carecen de documentación que respalde las ventas y los contratos realizados no están ajustados a ningún tipo de legislación.
- Se realiza un cálculo erróneo del precio final de los productos. Sólo el 5 por ciento de las empresas consultadas utilizan una matriz correcta basándose en la fórmula cociente de cálculo de precios FOB.
- El 60 por ciento de las pymes cobra sus operaciones en efectivo y no otorga financiación a los clientes.
- Los medios de pago utilizados son transferencias simples, carta de crédito y, en menor medida, la “cobranza documentaria”.
- El 40 por ciento de las empresas no contratan seguros para los productos exportados.
- Entre los que contratan seguros, el 63 por ciento lo hace en exceso y sólo el 31,6 por ciento realiza una aseguración correctamente realizando los contratos bajo cláusula de venta internacional FCA o FOB.
De todas formas, las pymes consultadas por el informe declararon por su parte que los requisitos aduaneros son “negativos y excesivos”, y que “perjudican a los pequeños exportadores”.
Según Mariano Mastrángelo, director de RGX, “Hay que terminar con la idea de que el intermediario es un costo extra: es un facilitador del comercio internacional”.
Su declaración fue respaldada por Diego Frediani, director general de RGX: “Las pymes deben tratar de estar al tanto de las nuevas metodologías que impone la Aduana porque de otra manera se dificulta la negociación y, por lo tanto, se pierden clientes”.
También agregó que “un negocio no se construye solamente en base a un buen producto y un buen precio, el importador necesita confiar en el exportador argentino y, de alguna manera, estas prácticas van quitando confianza”.
Por todo esto, tanto Mastrángelo como Frediani concluyen que es deseable que aún en proceso de escalar posiciones en mercados externos, las pymes se preparen correctamente para evitar riesgos a futuro, y destacaron la labor de Cancillería para promover las exportaciones argentinas en el exterior.
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