Av. Belgrano 124 1er Piso - C1092AAO Buenos Aires, Argentina - Tel.: 54 11 4342-0010/0018- Fax: 54 11 4342-1312
IICE - Novedades Económicas 14-08-02
Acostumbrados a vivir en un estado de crisis permanente llama la atención una semana de relativa calma, donde la economía ha cedido lugar a problemas políticos y sociales que no son más que otro aspecto de una misma situación de ruptura del orden jurídico y por ende social que son básicos para la existencia misma de una nación. No debe perderse de vista que esta situación se desencadena a partir del Decreto 1570/01 mediante el cual el entonces ministro Cavallo estableció la indisponibilidad de los depóstios a fin de evitar una caída del sistema financiero (o de muchos bancos) que hiciera evidente lo que luego surgió con más claridad: que había una falta de correspondencia entre la aparente fortaleza de la moneda y el sistema bancario y una economía real que se concentraba y achicaba al ritmo de un largo proceso de desmantelamiento del aparato productivo.
Esta reflexión viene a cuento de una nueva declaración de inconstitucionalidad del Decreto aludido por parte de la Cámara Federal (que se aplicará para un caso particular ), señalando el tribunal que no puede impedirse a una persona la libre disponibilidad de sus bienes. Esta sentencia marca la dificultad del ejecutivo en obtener una solución a esta situación que es doblemente injusta: por un lado porque afecta los derechos de los ahorristas y por el otro porque las soluciones que se van aplicando implican notables asimetrías entre unos y otros. Con respecto a este tema, también llaman la atención las declaraciones del ex ministro Remes Lenicov respecto de que la pesificación asimétrica fue solicitada por los propios bancos que no querían ver quebrar a las empresas que constituían la flor y nata de sus carteras de préstamos. De este modo, nuevamente queda en términos políticos muy diluído el papel de víctimas que las instituciones financieras se autoasignaron en todo este proceso.
Pero volviendo al principio, dólar estable y tasas en baja fue la característica del escenario que se ha transitado en los últimos días. A pesar de que mediante sus intervenciones en el mercado cambiario el BCRA venía ganando reservas, llamaba la atención que la información estadística suministrada por dicha institución marcara una leve disminución. La duda se despejó esta semana al conocerse que se han seguido haciendo pagos por montos “menores” (entre 50 y 200 millones de dólares) a organismos internacionales (BID, Banco Mundial y FMI) a fin de no entrar en default con estas instituciones lo que implicaría no poder contar con ningún tipo de asistencia por parte de las mismas. De todos modos se espera, y a eso obedece la calma, que carta de intención mediante, el FMI disponga el diferimiento de vencimientos por aproximadamente 2.500 millones de dólares (casi el 28 por ciento de las reservas) que deberían abonarse durante septiembre.
En los próximos días el INDEC dará a conocer los datos del Estimador Mensual Industrial que permitirán determinar si la economía real encontró algún piso en base a exportaciones y sustitución de importaciones que son los dos únicos factores que pueden provocar, por el momento aumentos de la demanda agregada. Es probable que aparezcan indicios favorables, pero es necesario tener en cuenta que quedan todavía demasiados temas centrales pendientes: Solucionar la disputa Ejecutivo – Justicia por los depósitos; la suspensión de las ejecuciones judiciales y postergación de la aplicación del CER y la negociación de tarifas de servicios. Esto, sin tener en cuenta las sorpresas que pueda traer aparejada la carta de intención con el FMI