
FEBRERO
2004
Industria:
Las Cifras de 2003
Poco
a poco, lo que para numerosos analistas era una "recuperación
estadística" originada en comparaciones con valores anormalmente
bajos, fue consolidándose hasta transformarse en crecimiento: La
industria en su conjunto incrementó su actividad en un 16,3 por
ciento. Doce rubros crecieron por arriba de este promedio, destacándose
Tejidos con un 75 por ciento, Metalmecánica (excluida la industria
automotriz) con 55,9 por ciento e Hilados de algodón con el 52,7
por ciento. Más allá de estos resultados espectaculares,
todos los rubros industriales -salvo Lácteos- crecieron durante
2003.
ESTIMADOR
MENSUAL INDUSTRIAL (EMI) - Datos de Enero 2004
|
Variación
Porcentual
|
Respecto
al mes anterior |
Respecto
a igual mes del año anterior |
Acumulado
de 2003 respecto a igual período del año anterior |
con
estacionalidad |
desestacionalizado |
con
estacionalidad |
desestacionalizado |
-1,5
|
3,2
|
12,2
|
12,0
|
12,0 |

La
utilización de la capacidad instalada también creció
permanentemente y si bien durante diciembre y enero pasados el indicador
bajó por motivos estacionales, se espera que retome el crecimiento
durante este año. En este caso también es necesario tener
en cuenta que los indicadores son promedios, existiendo en realidad numerosos
sectores que han alcanzado prácticamente la plena utilización
de su capital fijo, lo que es uno de los factores que motoriza el aumento
de las importaciones a través de las adquisiciones de bienes de
capital.

Con el crecimiento en términos desestacionalizados de enero que
alcanzó el 3,2 por ciento el índice está próximo
a alcanzar el valor 100, que equivale al promedio de 1997 y que fue superado
sólo en 1998 para luego comenzar a decaer durante la recesión.
Esto significa que -en términos productivos- la crisis de 2001
- 2002 está superada y lo que estamos transitando es la recuperación
del ciclo más largo que -como se dijo- inició su fase decreciente
en 1998.

Precios
Durante 2003, los precios al consumidor se incrementaron un 3,7 por ciento.
Debe recordarse que los pronósticos iniciales se situaban en el
20 por ciento, para luego descender al quince y adaptarse sucesivamente
a la baja. Uno de los factores que permitió que la devaluación
de 2002 fuera seguida por un proceso de sustitución de importaciones
ordenado fue justamente que la misma no se trasladó automáticamente
a precios. Desde la devaluación, los precios al consumidor aumentaron
46,1 por ciento. Este comportamiento está lógicamente influido
por el bajo crecimiento de los precios de los servicios en general, que
crecieron 16,9 por ciento mientras que los bienes aumentaron 73,2 por
ciento.

Los precios mayoristas se incrementaron 2 por ciento en el año,
con comportamientos disímiles según el tipo de producto:
las manufacturas nacionales se mantuvieron estables, mientras que los
productos primarios y las manufacturas importadas -más relacionados
con el tipo de cambio- experimentaron un sendero descendente hasta mediados
de año, cuando algunos rubros comenzaron a experimentar una tendencia
al aumento. Si se considera que desde la devaluación, el nivel
general de los precios mayoristas aumentó un 100 por ciento, tampoco
en este caso se dio un traslado lineal. Otro factor a tener en cuenta
es que se consolida la tendencia al deterioro de la competitividad de
las manufacturas nacionales frente a las importadas, que gráficamente
puede verse como la distancia entre ambas curvas: la gran diferencia observada
durante la segunda mitad de 2002 fue permanentemente en disminución
hasta estabilizarse a mediados de 2003. Sin embargo, puede haber complicaciones
para los sectores productivos fuertemente dependientes de insumos primarios
que experimentan una tendencia creciente -como petróleo y derivados-
y por otro lado se ven imposibilitados de aumentar sus precios debido
a la competencia importada.
Sistema
Financiero
El nivel de Reservas continúa su tendencia ascendente y está
cercano a situarse en los quince mil millones de dólares, nivel
previo a la crisis de diciembre de 2001. El Banco Central continúa
con su política de "sintonía fina" evitando oscilaciones
bruscas mediante su intervención en el mercado y recientemente
ha introducido el análisis y difusión de los pronósticos
de los principales analistas del mercado que aceptaron participar de dicho
mecanismo, para dotar de mayor previsibilidad al sistema financiero.


Aunque
los depósitos continúan en aumento, la demanda de crédito
permanece planchada, lo que se refleja en la evolución de las tasas
activas. En este aspecto, hay que destacar que los sectores de pequeñas
empresas que serían demandantes de crédito encuentran dificultades
para cumplir con las regulaciones patrimoniales que exige el BCRA por
lo que paradójicamente, quedan fuera del mercado quienes más
lo necesitan. No se ha visto hasta el momento que la banca pública
haya tomado una acción seria y decidida en cuanto a acercarse efectivamente
al sector PyME, pese a que no faltaron los anuncios en la materia.

Comercio
Exterior
Los
números finales del comercio exterior para 2003 pueden verse en
el cuadro correspondiente. Las principales tendencias que se manifestaron
durante el año se mantuvieron: aumento de las exportaciones basado
principalmente por una combinación de buenas cosechas, demanda
en aumento y precios en alza para el complejo de la soja, recuperación
de las importaciones basada especialmente en bienes de capital y sus partes.

Los números finales del comercio exterior para 2003 pueden verse
en el cuadro correspondiente. Las principales tendencias que se manifestaron
durante el año se mantuvieron: aumento de las exportaciones basado
principalmente por una combinación de buenas cosechas, demanda
en aumento y precios en alza para el complejo de la soja, recuperación
de las importaciones basada especialmente en bienes de capital y sus partes.
Los
principales destinos de nuestras exportaciones fueron la Unión
Europea, Mercosur, el Nafta y Chile, creciendo la importancia del Lejano
Oriente debido a las compras de soja por parte de China . Entre nuestros
proveedores se destacan el Mercosur, la Unión Europea y el Nafta.

Continúa
la tendencia creciente del déficit con Brasil, generado a través
de exportaciones argentinas decrecientes e importaciones que han crecido
al mismo ritmo que desde otros orígenes. Cabe asignar el problema,
entonces, a la falta de dinamismo de nuestras ventas que se vieron dificultadas
durante todo el año por la baja actividad económica brasileña
y que podrían perjudicarse aún más por la puesta
en vigencia de las nuevas medidas impositivas y previsionales que significan
un encarecimiento general de los productos importados en aquel país.

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